¿Qué son los bonos de alto rendimiento?

Los bonos de alto rendimiento son valores empresariales con calificación inferior a investment grade. Las empresas con calificación inferior a investment grade suelen pagar tipos de interés superiores a los de sus homólogas más solventes. Es por esta razón que los bonos de estas sociedades se denominan «bonos de alto rendimiento». Los bonos de alto rendimiento se pueden utilizar para diversificar una cartera de inversión, ya que su rentabilidad está escasamente correlacionada con la de los bonos investment grade como, por ejemplo, los valores del Tesoro. Al igual que las acciones, las cotizaciones de los bonos de alto rendimiento son más sensibles a las perspectivas económicas y a los beneficios de las empresas que a las fluctuaciones diarias de los tipos de interés. Si bien los bonos de alto rendimiento se comportan, en parte, de forma similar a las acciones, su rentabilidad global debería ser menos volátil, puesto que sus ingresos suelen ser más elevados.

El análisis de crédito es un elemento crucial para la inversión en bonos de alto rendimiento. Se centra en las características y los fundamentales específicos de cada emisor, así como en el riesgo de impago. Las carteras de bonos de alto rendimiento se diversifican por sectores y por tipos de emisión. Hoy en día el mercado de bonos de alto rendimiento es especialmente extenso, lo que permite a los gestores de carteras obtener una gran diversificación por sectores y emisores, y también por emisiones individuales dentro de la estructura de capital de un mismo crédito. Mediante la gestión activa, PIMCO pretende reducir la volatilidad e impulsar la rentabilidad de las carteras.

Filosofía de inversión en el segmento de alto rendimiento

Experiencia de PIMCO en bonos de alto rendimiento

Fuentes de valor añadido

Gestión/Controles del riesgo

Avisos Legales

Las rentabilidades pasadas no garantizan ni son un indicador fiable de las rentabilidades futuras. Todas las inversiones conllevan un riesgo y pueden perder valor. La inversión en los mercados de renta fija conlleva determinados riesgos, entre los que se incluyen el riesgo de mercado, de tipos de interés, de contraparte, de crédito y de inflación. Los valores de alto rendimiento (high yield) y con calificaciones inferiores entrañan mayores riesgos que sus homólogos con calificaciones más elevadas; por tanto, las carteras que invierten en ellos podrían estar sujetas a mayores niveles de riesgo de crédito y liquidez que las que no lo hacen. La inversión en valores denominados en moneda extranjera y/o domiciliados en el extranjero puede comportar un mayor riesgo debido a las fluctuaciones cambiarias, así como a los riesgos económicos y políticos, que podrían acentuarse en los mercados emergentes. Las estrategias de PIMCO recurren al uso de instrumentos derivados que podrían conllevar determinados costes y riesgos, entre otros, riesgos de liquidez, tipos de interés, mercado, crédito o gestión, así como el riesgo de que una posición no pueda cerrarse en las condiciones más ventajosas. Al invertir en instrumentos derivados se puede perder un importe mayor al invertido. No existe garantía de que esta estrategia de inversión funcione bien en todo tipo de condiciones de mercado, y cada inversor debe evaluar su capacidad para invertir a largo plazo, especialmente durante periodos bajistas del mercado. La diversificación no garantiza la protección frente a una posible pérdida.