Mercados tensos, bonos con fuerza  
Perspectivas cíclicas

Mercados tensos, bonos reforzados

Los activos resilientes que presentan rendimientos atractivos pueden contribuir a que las carteras se mantengan centradas en 2023, momento en que barruntamos que la inflación se modere, la política de los bancos centrales se estabilice y se afiance una recesión.

El Autor

Tiffany Wilding

Economista en la región de Norteamérica

Andrew Balls

CIO Global Fixed Income

in-page
LEER PERSPECTIVAS

Tras afrontar dificultades en todos los frentes en 2022, los inversores deberían verse recompensados con más oportunidades a lo largo del próximo año, incluso cuando la economía mundial hace frente a vientos en contra.

Vaticinamos una modesta recesión en 2023 en los mercados desarrollados, ya que los bancos centrales continúan luchando contra la inflación, pero sigue habiendo incertidumbre. Analizamos estos y otros factores en el Foro cíclico de PIMCO que se celebró en diciembre en Newport Beach y en que se abordaron tres temas económicos clave de cara a 2023, los cuales revisamos en la siguiente sección.

Cualquier recesión podría poner aún más en aprietos a los activos de mayor riesgo, como la renta variable y el crédito corporativo de menor calidad. Ahora bien, opinamos que la revisión en la previsión de precios en los mercados financieros en 2022 ha mejorado las perspectivas de rentabilidad en otros ámbitos, en particular en el segmento de la deuda. Nos estamos centrando en sectores de renta fija de alta calidad que ofrecen rendimientos más atractivos que en varios años.

En nuestro marco de círculos concéntricos, donde el riesgo se incrementa conforme vamos hacia los anillos exteriores, priorizamos las inversiones más cercanas al núcleo para 2023. En lugar de asumir mayores riesgos con el objeto de cosechar rentabilidades adicionales, tratamos que las carteras se tornen resilientes, y ponemos el foco en inversiones que deberían capear incluso una corrección más significativa. En otras palabras, prevemos una recesión leve pero nos preparamos por si se produjera una más severa.

Perspectivas económicas: aguardamos una recesión

Desde nuestras Perspectivas cíclicas de octubre, "Prevaleciendo bajo presión", la actividadeconómica ha sido más resistente de lo esperado, mientras que la inflación se ha mantenido elevada. Sin embargo, las perspectivas que se miden en las encuestas de líderes empresariales y gestores de compras se han deteriorado, ya que los bancos han estrechado las condiciones crediticias, los libros de pedidos industriales han bajado y los consumidores han agotado sus ahorros. Las condiciones financieras también se mantienen restrictivas, ya que los bancos centrales aumentaron las expectativas del mercado para oficialesen cuanto al nivel de los tipos de interés oficiales, al tiempo que se cristalizaron lo que ya está descontado con las subidas reales.

Como resultado, parece probable que en los próximos 12 meses se produzca algún tipo de recesión en los mercados desarrollados (DM). A diferencia de otras recesiones modernas, en las que las subidas de tipos anticipándose a la inflación desencadenaron Mercadotensiones más amplias en los mercados, esta recesión y el aumento del desempleo podrían ser el coste de devolver la inflación a los niveles objetivo. Nuestro escenario base contempla que las recesiones en 2023 serán modestas, aunque nos estamos preparando para una variedad de posibles escenarios.

Destacaríamos tres temas de cara a 2023:

1) Es probable que la inflación se modere y los riesgos para las perspectivas de inflación parecen más equilibrados.

Las restricciones en la oferta, relacionados primero con la pandemia y posteriormente con la guerra en Ucrania, junto con un aumento de la demanda inducida por estímulos y una aceleración de los costes de mano de obra, han catapultado al alza la inflación. Sin embargo, ahora que la mayoría de los ajustes de precios parecen haber quedado atrás, es probable que parte de esta inflación se desvanezcan con poca ayuda de los bancos centrales.

Por ejemplo, el repunte del 40% y el 50% en los precios de los automóviles de segunda mano en EE. UU. y la energía en todo el planeta, respectivamente, aportó 4 puntos porcentuales a la inflación general estadounidense en 2022. Si esos precios simplemente se estabilizan, la inflación general del índice de precios al consumo (IPC) de EE. UU. podría caer de alrededor del 8% al 4% (anualizado) con relativa rapidez, en nuestra opinión.

Pasar del 4% al 2% llevaría más tiempo, ya que las categorías más «pegajosas» pueden tardar más en moderarse (véase el gráfico 1). La rigidez de los mercados laborales en los países desarrollados ha elevado la inflación de los salarios y de los costes laborales. Se prevé que la inflación en los costes de la vivienda y los alquileres solo se atenúen de forma paulatina.

Gráfico 1: las medidas de inflación «pegajosas» cercanas a la cota máxima

El gráfico 1 es un gráfico lineal que muestra las tasas de inflación de los precios de los países centrales (en términos anualizados) de 2001 a octubre de 2022 para el ámbito de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y la zona euro, lo que sugiere que estas tasas podrían estar tocando techo o hallarse cerca de él. Las cestas de precios «pegajosos» o que se resisten a bajar se han construido utilizando las categorías menos volátiles de cada país/región. A finales de 2020 y 2021, la inflación «pegajosa» en todas estas regiones se ha desviado del rango normal exhibido durante cerca de dos décadas. En Estados Unidos, la inflación «pegajosa» alcanzó el 6,5% en julio de 2022, frente a algo menos del 2% a principios de 2021. En los últimos meses, el ritmo de aumento ha ido disminuyendo de manera paulatina y, en EE. UU., ha fluctuado por debajo de su cota máxima.

 
Fuente: Haver Analytics y cálculos de PIMCO a octubre de 2022. Las cestas de precios "adhesivas" se construyen utilizando las categorías menos volátiles de cada país/región de 2012 a 2019. La metodología se basa en la investigación de Michael F. Bryan y Brent Meyer, "¿hay precios más en la CPI?

La reapertura económica más rápida de lo esperado en China podría acelerar la relajación de las interrupciones de la cadenas de suministro. Creemos que el consumo, en especial en los servicios, impulsará esa reapertura, limitando cualquier persión sobre la inflación mundial de los bienes.

2) Los bancos centrales están más cerca de mantener la política monetaria en niveles restrictivos en lugar de llevarla a niveles restrictivos.

Es probable que la política monetaria ya haya alcanzado niveles restrictivos en varias economías principales, como se observa en el gráfico 2. Aunque los tipos nominales de mercados desarrollados a un día (“overnight rates”) siguen estando por debajo de la inflación, es probable que esta situación se vea alterada a medida que la inflación se modere y los bancos centrales lleguen a puntos en los que pausen sus ciclos de subidas.

Figura 2: La política monetaria ya parece ser restrictiva en varios mercados desarrollados

El gráfico 2 es un gráfico lineal que muestra los niveles en que se situó la política monetaria (de endurecimiento o expansión) en EE. UU., el Reino Unido y la zona euro en el periodo transcurrido de diciembre de 2005 a diciembre de 2022. En todas estas regiones, la política lleva revelando un carácter expansivo (por debajo del 0%) desde 2008, excepto por un breve período en 2018 en el caso de EE. UU., aunque, posteriormente en 2022, la política en todas las regiones se tornó de endurecimiento cuando los bancos centrales intentaron controlar la inflación. A diciembre de 2022, el nivel en EE. UU. se situaba en un 1,5%, en el Reino Unido en el 0,4%, y en la zona euro en el 2,5%. Para cada región, los datos mostrados se calculan como el tipo real a un año vista (estimado por los datos relativos a los swaps de tipos de interés menos las expectativas de inflación a largo plazo basadas en encuestas) menos la estimación de PIMCO del tipo real neutral (r*), basada en nuestro modelo interno.

 
Fuente: Bloomberg, Haver Analytics y cálculos de PIMCO a diciembre de 2022. Un nivel por encima del 0 % indica que la política monetaria en esa región probablemente sea restrictiva, y un nivel por debajo del 0 % indica que la política monetaria probablemente sea fácil (adaptativa). Para cada región, los datos que se muestran se calculan como la tasa real a 1 año, a 1 año (representada por los datos de intercambio de tasas de interés menos las expectativas de inflación a largo plazo basadas en encuestas) menos la estimación de PIMCO de la tasa real neutral (r*) , basado en nuestro modelo interno. La estimación r* de la zona del euro es una suma ponderada por el PIB de estimaciones individuales para Alemania, Francia, España, Italia, los Países Bajos, Bélgica, Finlandia y Austria.

Creemos que la Reserva Federal de EE. UU. (Fed) puede necesitar alcanzar una tasa nominal de fondos federales de aproximadamente el 5 %, que ya está descontada en gran medida en los mercados y reflejada en las propias proyecciones de la Fed.

Las estimaciones sitúan la tasa de interés neutral real en Europa muy por debajo de otras tasas de mercados desarrollados, lo que sugiere que el Banco Central Europeo (BCE) tiene menos trabajo por hacer. Creemos que una tasa del 3%, o ligeramente superior, en la que el BCE haga una pausa es una estimación razonable, dado que es probable que la zona del euro esté cerca de una recesión, si no ya, y que la inflación puede alcanzar su punto máximo en el cuarto trimestre de 2022 o principios de 2023.

Es probable que, el Banco de Inglaterra y el Banco de Canadá fijen sus tipos nominales en un punto intermedio entre los niveles del BCE y la Fed. Las estimaciones de sus tipos neutrales reales se sitúan por encima que en Europa.

En general, los bancos centrales de mercados desarrollados ya han reajustado en gran medida los precios de mercado mediante políticas restrictivas y lo han logrado con relativa rapidez sin que se haya observado demasiada tensión o contagio adicionales en los mercados El ritmo de endurecimiento según nuestro índice de condiciones financieras (que incluye tipos, renta variable, crédito y divisas) ha reflejado el de la crisis financiera mundial de 2008, con escaso deterioro del funcionamiento de los mercados y sin una parada repentina de los mercados de crédito, lo que podría dar lugar a un desenlace económico más grave.

Los bancos centrales de los mercados desarrollados han realineado en gran medida los precios de mercado con la necesidad de una política restrictiva.
Mercados tensos, bonos con fuerza

Aunque esperamos que los bancos centrales de mercados desarrollados continúen acometiendo subidas de tipos durante el próximo trimestre más o menos, antes de mantener la política en territorio restrictivo, la disyuntiva a la que se enfrentan acabará cambiando. En la actualidad, con un desempleo bajo y una inflación elevada, es necesaria una política restrictiva. A medida que avance 2023, la inflación se modere y del desempleo aumente, la necesidad de adoptar una restrictiva será menos clara.

Dado que EE. UU. parece liderar las tendencias inflacionistas de los mercados desarrollados, y que la inflación podría retroceder de una forma más rápida en EE. UU. que en el resto del mundo, la Fed podría ser el primer banco central en considerar un recorte de tipos en la segunda mitad de 2023.

3) Las recesiones superficiales no serán completamente indoloras.

Como el endurecimiento de las condiciones financieras enfría la inflación con el tiempo (la política monetaria funciona con retardos), el mecanismo no será indoloro para la economía real, ya que conlleva en gran medida un deterioro del mercado laboral.

Utilizando datos que se remontan a la década de 1960 en 14 mercados desarrollados, estimamos el aumento del desempleo necesario para moderar la inflación. Los bancos centrales tendrían que aumentar la tasa de desempleo en alrededor de 0,7 puntos porcentuales para reducir la inflación en 1 punto porcentual. Según esta medida, el desempleo en EE. UU. tendría que aumentar hasta el 5%, desde el 3.5% de diciembre, para moderar la inflación fija pegajosa a largo plazo.

El mercado laboral estadounidense se perfila como uno de los más tensionados en los mercados desarrollados y, en consecuencia, la inflación de los costes laborales unitarios se halla muy por encima de la de otros mercados desarrollados y de los niveles compatibles con el objetivo de inflación a largo plazo del 2% de la Reserva Federal. Medidas similares en otras regiones también son elevadas. En la Unión Europea y el Reino Unido, la inflación de los costes laborales unitarios se sitúa en torno al 4% interanual, mientras que en Canadá resulta un tanto superior. Puede que el desempleo también experimente una subida en estas regiones.

Resultado: probabilidad de recesión, pero plausible posibilidad de aterrizaje suave

El Reino Unido, que podría ya estar inmerso en una recesión, parece liderar la corrección observada en los mercados desarrollados. Prevemos que la zona euro seguirá su estela, y Estados Unidos y Canadá se entren en recesión en primer semestre de 2023. La inflación de la zona euro y del Reino Unido parece seguir al a de Estados Unidos con retraso. Esperamos que la inflación general de la zona euro y del Reino Unido alcance un máximo ligeramente superior al 10% en el cuarto trimestre de 2022, mientras que la inflación del IPC de Estados Unidos probablemente ya alcanzó el máximo del 9% a mediados de 2022.

Japón destaca como relativamente más resiliente, con un crecimiento esperado o ligeramente por encima de la tendencia, ya que la relajación de las restricciones económicas ayuda a compensar los obstáculos mundiales. Los índices subyacentes de inflación japonesa se han fortalecido, aumentando la probabilidad de que el Banco de Japón siga modificando su marco de control de la curva de tipos, tras el primer ajuste anunciado a finales de diciembre después de nuestro Foro cíclico.

Es probable que la política fiscal se revele moderada, a pesar de la flaqueza económica, con un impacto mucho menor en las perspectivas para 2023 en Estados Unidos y Canadá. Los paquetes de apoyo fiscal en Europa y el Reino Unido encaminados a compensar los mayores costes de la energía probablemente no basten para eludir la recesión.

Es probable que la política fiscal se revele moderada, a pesar de la flaqueza económica, y se podría apreciar un impacto mucho menor en las perspectivas para 2023 en Estados Unidos y Canadá.
Mercados tensos, bonos con fuerza

La incertidumbre macroeconómica continúa siendo elevada y existen riesgos. Los vínculos entre las economías reales y los mercados mundiales, a lo que se suma el ritmo más rápido de endurecimiento de las condiciones financieras en décadas, elevan el riesgo de accidentes, contagios y perturbaciones en el mercado crediticio.

Sin embargo, todavía existe un camino plausible hacia un aterrizaje suave a medida que la acumulación de mano de obra se encuentra en medio de una oferta escasa, así como la moderación de la inflación, que acelera el crecimiento de los ingresos reales. Los balances de consumidores y empresas son sólidos, con reservas de efectivo elevadas, mientras que las restricciones de suministro relacionadas con la pandemia crearon grandes retrasos en los pedidos, demanda acumulada y expansión de márgenes, que probablemente respalden la actividad comercial. La reapertura de China también puede proporcionar un viento a favor para la economía mundial.

Relacionado

Implicaciones para la inversión: los bonos están de vuelta

Seguimos viendo razones de peso para invertir en renta fija, después de que los rendimientos volvieran a subir en 2022 y ante la probabilidad de que se produzca una recesión económica en 2023. En la actualidad, los mercados de renta fija pueden ofrecer amplias oportunidades para construir carteras resilientes que pudieran tanto cosechar rentabilidades atractivas como mitigar los riesgos a la baja.

Aunque nuestra hipótesis central contempla una recesión moderada y una inflación atenuándose, los debates de nuestro Comité de inversiones (CI) ce centraron en la amplia gama de escenarios plausibles y en la rentabilidad de los precios de los activos en esos escenarios. Por ejemplo, el crédito corporativo podría perfilarse como una buena alternativa en una recesión muy leve. Aunque esperamos una desinflación, los valores del Tesoro estadounidense protegidos contra la inflación (TIPS) podrían obtener buenos resultados dada la incertidumbre sobre dónde se asentará la inflación subyacente frente a los precios actuales.

En este entorno, queremos ser prudentes respecto del posicionamiento global de riesgo y mantener liquidez que nos permita añadir riesgo a las carteras en caso de recibir nueva información sobre las perspectivas o movimientos significativos en el mercado.

Incluso con el abanico de escenarios, la incertidumbre sobre las perspectivas de la Fed debería ser mucho menor en 2023. Esto nos llevó a centrarnos en el marco de inversión de círculos concéntricos, que hemos utilizado a lo largo de los años y que permanece escrito en la pizarra en la sala de nuestro CI (véase el gráfico 3).

El marco comienza con el riesgo relativamente más bajo en el centro, en los tipos de interés a corto y medio plazo, pasando a los bonos de titulización hipotecaria (MBS) y al crédito corporativo con calificación «investment grade» en los anillos intermedios, hasta las bandas exteriores en las que se ven los activos que presentan mayor riesgo (renta variable y sector inmobiliario).

Gráfico 3: círculos concéntricos de PIMCO

El gráfico 3 muestra el concepto de círculos concéntricos de PIMCO, que coloca las clases de activos que exhiben un menor riesgo y se revelan más líquidas en el centro, incluidos los tipos de recompra a un día (repo), el papel comercial y los bonos a corto y ultracorto plazo, y luego se expande a activos que entrañan algo más de riesgo. lo que incluye bonos soberanos a más largo plazo, bonos de titulización hipotecaria y empresas que cuentan con la calificación «investment grade», para luego poblar los anillos exteriores con activos menos líquidos y de mayor riesgo, como empresas de alto rendimiento, inversiones en mercados emergentes, renta variable y bienes inmuebles.

 
Fuente: PIMCO

Esto es más que una observación empírica sobre la correlación entre riesgo y rentabilidad; se trata de una afirmación sobre causa y efecto, con la política de los bancos centrales como motor crucial. La modificación del precio de los préstamos en el centro crea ondas que modifican los precios de los activos de riesgo en los círculos exteriores. Los precios de los activos que se hallan en el borde también dependen de los sentimiento de los inversores y de la confianza en los responsables políticos y en sus políticas.

Cuando PIMCO introdujo estos círculos concéntricos hace años, la atención se centró en el éxito de los bancos centrales a la hora de reflotar la economía tras la crisis financiera mundial. Hoy en día, el foco de atención se pone en la capacidad de reducir la inflación. Si la Fed y otros bancos centrales pueden convencer a los inversores de que el núcleo aguantará bien, los activos que se hallen en dicho centro deberían mostrar un buen comportamiento. Y —secuencialmente— esto debería traducirse en mejores rentabilidades en los bordes exteriores.

Ahora bien, en caso de que se pierda la confianza en la inflación y los bancos centrales se vean obligados a subir los tipos más de lo previsto, esto incidirá de manera desfavorable en los círculos exteriores.

Estrategias de bonos core

La revalorización del tramo corto de la curva de tipos en los últimos 12 meses ha aumentado el atractivo de los bonos a corto plazo en el centro de los círculos concéntricos.

Los fondos de renta fija core de EE. UU. ofrecen rendimientos de aproximadamente 5.5 %, que aumenta para los fondos con un componente de crédito más grande. Esto resulta atractivo dada nuestra perspectiva de referencia, y el perfil de riesgo más favorable de estos fondos puede ofrecer una mitigación adicional a la baja frente a los activos del círculo exterior en caso de peores resultados.

En general, no prevemos grandes cambios en el posicionamiento actual en función de las perspectivas y las valoraciones. Más bien, nos centramos en identificar operaciones asimétricas en toda la gama de escenarios plausibles con el propósito de complementar el posicionamiento actual.

Esperamos una horquilla de rendimientos de entre el 3,25% y el 4,25% para los títulos del Tesoro estadounidense a 10 años en nuestro escenario de referencia, y horquillas más amplias en todos los escenarios para 2023, con la idea de adoptar un sesgo neutral en duración —un indicador del riesgo de tipos de interés— o de disponer de una posición táctica infraponderada en los niveles actuales.

El precio de los TIPS sugiere una gran confianza en la credibilidad antiinflacionista de la Fed y podría proporcionar un colchón a un precio razonable frente a escenarios de inflación más adversos.

Bonos de titulización hipotecaria (MBS)

Mantenemos una opinión positiva sobre los bonos de titulización hipotecaria (MBS) de agencias. Se trata de activos con elevada calidad que cuentan con la calificación AAA y exhiben diferenciales relativamente atractivos, además de ser activos que se hallan en el núcleo interno de nuestros círculos concéntricos y “se doblan pero no se rompen . Un descenso previsto de la volatilidad de los tipos de interés respaldaría los MBS.

Crédito público y privado y productos estructurados

Nuestros puntos de vista sobre el crédito y los productos estructurados apenas han variado desde nuestras perspectivas de octubre, y favorecen con firmeza el refuerzo de las posiciones en calidad y liquidez en las carteras principales.

Nos mostramos especialmente cautos en los segmentos de mercado más sensibles desde el punto de vista económico, sobre todo en las inversiones que se llevarán la peor parte de cualquier exceso de la política monetaria. Un ejemplo son los préstamos bancarios sénior garantizados a tipo variable, en los que nuestro equipo de crédito aprecia un riesgo importante de revisión a la baja de la calificación creditica y de impago incluso a los niveles actuales de los tipos de interés oficiales. Seguirá habiendo empresas interesantes y resistentes en este sector, pero los inversores deben ser cautos.

Ante el repunte de la incertidumbre, nuestro equipo de analistas será aún más proactivo a la hora de revisar a la baja aquellos títulos que presenten indicadores de deterioro crediticio.

Los mercados de crédito privados, cuya revalorización puede ser más lenta que la de los mercados públicos, pueden correr el riesgo de sufrir nuevos descensos a corto plazo. Sin embargo, un enfoque paciente puede reservar capital para aprovechar oportunidades en los meses y años venideros.

Divisas y mercados emergentes

Preferimos el dólar estadounidense, el euro y la libra esterlina como divisas de financiación para las posiciones largas en divisas del G-10 y en divisas emergentes allá donde vemos vientos de cola cíclicos y ventajas en términos de valoración. A medida que aumente la confianza en las perspectivas de la Reserva Federal y la economía, probablemente se darán buenos argumentos de peso para aumentar las posiciones cortas en el dólar estadounidense.

En Japón, hemos infraponderado la duración en muchas carteras en anticipación del ajuste en el régimen de control de la curva de tipos del Banco de Japón. Prevemos mantener estas infraponderaciones, dada la posibilidad de que se produzcan más ajustes similares. Esto refuerza la apuesta por la sobreponderación del yen japonés, que, en nuestra opinión, consideramos barato en nuestros modelos de valoración y una posición que esperaríamos beneficiarnos si se produjese una recesión más severa de lo previsto.

También infraponderamos el riesgo de tipos de interés en China, donde el sesgo es hacia rendimientos más altos dada la reapertura del país.

A pesar de las perturbaciones sin precedentes en todo el mundo, los países emergentes han resistido. Los elevados tipos reales amortiguan los riesgos de nuevas subidas de la Fed y los efectos del dólar estadounidense. La reapertura de China proporciona un viento a favor, y creemos que hemos dejado atrás el pico de inflación.

A pesar de los impactos globales sin precedentes, los mercados emergentes han sido resistentes.
Mercados tensos, bonos con fuerza

En términos históricos, las valoraciones de los mercados emergentes resultan baratas. Aun así, gran parte de esto depende de la capacidad de la Fed para controlar la inflación y de la capacidad de China para reactivar la actividad económica. Los mercados emergentes parecen hallarse bien posicionados para revelar un buen comportamiento en el futuro, pero mantenemos la cautela hasta que las perspectivas de la política monetaria se aclaren.

Materias primas

Las perspectivas para las materias primas siguen siendo constructivas, gracias a la escasa inversión en producción de hidrocarburos y activos energéticos, los bajos inventarios de petróleo y el agotamiento de las existencias agrícolas. El principal catalizador de 2023 probablemente será la reaparición de la demanda de China. El principal obstáculo radica en la desaceleración de la demanda procedente de los mercados desarrollados en un contexto de endurecimiento de las condiciones financieras.

Los dos últimos años han resaltado las ventajas de diversificación de las materias primas. Dado que los mercados ya descuentan en los forwards una caída secuencial de los precios, el coste de oportunidad de poseer coberturas contra la inflación, como las materias primas es muy bajo.

Asignación de activos y renta variable

La renta variable ha perdido atractivo ante la subida de los tipos de interés y el riesgo de recesión. El aumento de los rendimientos de los bonos ha precipitado un cambio de un mercado «TINA» (en que «no hay alternativa» a la renta variable) a uno en el que existen alternativas atractivas.

Dado que la prima de riesgo de la renta variable (ERP) se ha comprimido y que el rendimiento de los beneficios se ha quedado rezagado con respecto al movimiento alcista de los tipos, la renta variable parece estar sobrevalorada. Nuestros modelos muestran que se está descontando una probabilidad de recesión mucho más baja en el S&P 500 que los indicadores macro sugieren, mientras que las estimaciones de beneficios por acción (EPS) aparecen excesivamente optimistas (para más, consulte nuestras últimas Perspectivas de asignación de activos, "Menos riesgo, más rendimiento").

Un cambio en nuestra posición de infrapodenración requeriría que se estabilizasen los tipos, un ERP que refleje la recesión y unas expectativas de beneficios más reducidas. Hasta que se cumplan estos criterios, favorecemos los sectores defensivos y las empresas de calidad que exhiben unas valoraciones razonables, un balance limpio y unas perspectivas de crecimiento resistentes.


1 El concepto de que «son como los juncos: se doblan pero no se rompen».
2 (bend-but-not break) se refiere a créditos que PIMCO no esperaría que incurrieran en impago en un entorno de tensión crediticia.
Proceso de inversión activa de PIMCO

Propulsado por ideas, probado durante décadas

Sobre nuestros foros

Perfeccionado a lo largo de 50 años y probado prácticamente en todos los entornos de mercado, el proceso de inversión de PIMCO se fundamenta en nuestros Foros Cíclicos y Seculares. Nuestros profesionales de la inversión, repartidos por todo el mundo, se reúnen cuatro veces al año para debatir y analizar la situación de los mercados y la economía mundial e identificar las tendencias que, en nuestra opinión, tendrán repercusiones importantes para la inversión.

En el Foro Secular, que se celebra con una periodicidad anual, examinamos las perspectivas para los próximos tres a cinco años, lo que nos permite posicionar las carteras de los clientes en previsión de los cambios y las tendencias estructurales de la economía mundial. Creemos que la diversidad de ideas mejora los resultados de inversión y por eso invitamos a distinguidos ponentes –nobeles de Economía, políticos, inversores e historiadores– que aportan una valiosa perspectiva multidimensional a nuestros debates. También fomentamos la participación activa del Consejo Asesor Mundial de PIMCO, un equipo compuesto por expertos en asuntos económicos y políticos de renombre mundial.

En los foros cíclicos, que se celebran tres veces al año, nos centramos en las perspectivas para los próximos seis a doce meses y analizamos la dinámica del ciclo económico en los principales mercados desarrollados y emergentes. Nuestro propósito es detectar potenciales cambios en las políticas monetarias y fiscales, las primas de riesgo y las valoraciones relativas que determinan el posicionamiento de nuestras carteras.

Avisos Legales

London
PIMCO Europe Ltd
11 Baker Street
London W1U 3AH, England
+44 (0) 20 3640 1000

Dublin
PIMCO Europe GmbH Irish Branch,
PIMCO Global Advisors (Ireland)
Limited
3rd Floor, Harcourt Building 57B Harcourt Street
Dublin D02 F721, Ireland
+353 (0) 1592 2000

Munich
PIMCO Europe GmbH
Seidlstraße 24-24a
80335 Munich, Germany
+49 (0) 89 26209 6000

Milan
PIMCO Europe GmbH - Italy
Corso Matteotti 8
20121 Milan, Italy
+39 02 9475 5400

Zurich
PIMCO (Schweiz) GmbH
Brandschenkestrasse 41
8002 Zurich, Switzerland
Tel: + 41 44 512 49 10

Madrid
PIMCO Europe GmbH - Spain
Paseo de la Castellana, 43
28046 Madrid, Spain
Tel: +34 810 809 912

Paris
PIMCO Europe GmbH - France
50–52 Boulevard Haussmann,
75009 Paris

Todas las inversiones conllevan un riesgo y pueden perder valor. La inversión en el mercado de renta fija está sujeta a riesgos, incluidos el riesgo de mercado, de tipos de interés, de emisor, de crédito, de inflación y de liquidez. El valor de la mayoría de los instrumentos y las estrategias de renta fija se ve afectado por las variaciones de los tipos de interés. Los bonos y las estrategias de renta fija de duración más elevada tienden a ser más sensibles y volátiles que los valores con duraciones más cortas; el precio de los bonos baja, por lo general, cuando los tipos de interés suben, y los entornos de tipos de interés bajos incrementan este riesgo. La menor capacidad de las contrapartes de los bonos para satisfacer sus compromisos podría contribuir a reducir la liquidez del mercado e incrementar la volatilidad de los precios. En el momento del reembolso, las inversiones en renta fija pueden tener un valor superior o inferior a su coste inicial. Las materias primas conllevan mayores riesgos de mercado, políticos, regulatorios y vinculados a condiciones naturales, por lo que podrían no ser apropiadas para todo tipo de inversores. El valor de las acciones puede descender debido a las condiciones, tanto reales como supuestas, del mercado general, la economía y los diferentes sectores. La inversión en valores denominados en moneda extranjera y/o domiciliados en el extranjero puede comportar un mayor riesgo debido a las fluctuaciones cambiarias, así como a los riesgos económicos y políticos, que podrían acentuarse en los mercados emergentes. Los tipos de cambio pueden fluctuar significativamente durante periodos breves de tiempo, lo que puede reducir la rentabilidad de una cartera. Los bonos de titulización hipotecaria y los bonos de titulización de activos pueden ser sensibles a las variaciones de los tipos de interés y estar sujetos al riesgo de reembolso anticipado. Aunque en su mayoría están respaldados por algún tipo de aval público (gobiernos u organismos gubernamentales) o privado, no existe garantía de que los avalistas cumplan sus obligaciones. Los valores respaldados por hipotecas de agencias estadounidenses emitidos por Ginnie Mae (GNMA) están respaldados por la plena fe y crédito del gobierno de los Estados Unidos. Los valores emitidos por Freddie Mac (FHLMC) y Fannie Mae (FNMA) garantizan un puntual reembolso del principal y de los intereses, si bien no están respaldados por la plena credibilidad y la solvencia del Gobierno estadounidense. Los bonos ligados a la inflación (ILB) emitidos por un gobierno son valores de renta fija cuyo principal se reajusta de forma periódica en función de la tasa de inflación; los ILB pierden valor cuando los tipos de interés reales aumentan. Los valores del Tesoro protegidos contra la inflación (Treasury Inflation-Protected Securities, TIPS) son ILB emitidos por el Gobierno de Estados Unidos. El crédito privado implica una inversión en títulos no cotizados en bolsa que están sujetos al riesgo de iliquidez. Las carteras que invierten en crédito privado pueden estar apalancadas y adoptar prácticas de inversión especulativas que aumentan el riesgo de pérdida de inversión. El valor de los inmuebles y de las carteras que invierten en el sector inmobiliario puede fluctuar debido a: las pérdidas por siniestro o declaración de ruina, los cambios en las condiciones económicas locales y generales, la oferta y la demanda, los tipos de interés, los impuestos sobre bienes inmuebles, las restricciones normativas sobre alquileres, las leyes de zonificación y los gastos operativos. La diversificación no garantiza la protección frente a una posible pérdida.

La calidad crediticia de un título concreto o de un conjunto de títulos no garantiza la estabilidad ni la protección de la cartera en su conjunto.

Los términos “barato/a(s)” y “rico/a(s)” como se utilizan aquí generalmente se refieren a un valor o una clase de activo que se considera como sustancialmente subvalorado o sobrevalorado en comparación tanto con su promedio histórico como con las expectativas futuras del gestor de inversiones. No hay garantía en cuanto a los resultados futuros ni con respecto a que la valoración de un valor asegure una ganancia ni proteja contra una pérdida.

Las previsiones, las estimaciones y cierta información contenida en este documento se basan en la investigación propia y no deben considerarse como asesoramiento de inversión, como una oferta o solicitud, ni como la compra o venta de cualquier instrumento financiero. Las previsiones y las estimaciones tienen ciertas limitaciones inherentes y, a diferencia de un dato de rentabilidad real, no reflejan la negociación efectiva, las restricciones de liquidez, las comisiones y/u otros costes. Además, las referencias a resultados futuros no deben interpretarse como una estimación o promesa de los resultados que puede obtener una cartera de clientes.

Las declaraciones relativas a las tendencias de los mercados financieros o las estrategias de cartera se fundamentan en las condiciones actuales del mercado, que pueden fluctuar. No existe garantía de que estas estrategias de inversión funcionen bien en todo tipo de condiciones de mercado ni de que resulten adecuadas para todos los inversores, y cada inversor debe evaluar su capacidad para invertir a largo plazo, especialmente durante periodos bajistas del mercado. Los inversores deben consultar a un profesional de inversiones antes de tomar una decisión de inversión. Las perspectivas y las estrategias están sujetas a cambios sin previo aviso.

PIMCO Financial Conditions Index (FCI) es un índice elaborado internamente que sintetiza la información sobre el futuro estado de la economía en función de un amplio abanico de variables financieras. Entre estas variables se encuentran el tipo de los fondos federales, los rendimientos de la renta fija, los diferenciales de crédito, los precios de la renta variable, la cotización del petróleo y el dólar ponderado por el comercio exterior; todas ellas repercutirán en la economía. El peso de estas variables se determina en función de las simulaciones con el modelo FRB/US de la Reserva Federal. Un repunte (retroceso) del FCI equivale a un endurecimiento (relajación) de las condiciones financieras.

PIMCO presta servicios exclusivamente a instituciones, intermediarios financieros e inversores institucionales cualificados. Los inversores particulares deben ponerse en contacto con su propio profesional financiero con el objeto de determinar las opciones de inversión más adecuadas para su situación financiera. Este material refleja las opiniones del gestor. Dichas opiniones están sujetas a cambios sin previo aviso. Este material se distribuye exclusivamente con fines informativos, y no debe considerarse como asesoramiento de inversión ni como una recomendación respecto a ningún valor, estrategia o producto de inversión. La información incluida en el presente documento se ha obtenido de fuentes que se estiman fidedignas, aunque ello no puede garantizarse. Se prohíbe expresamente la reproducción de la presente publicación, en todo o en parte, con independencia del formato utilizado, así como la referencia a ella en cualquier otra publicación, sin previo permiso por escrito. PIMCO es una marca comercial propiedad de Allianz Asset Management of America LLC en Estados Unidos y el resto del mundo. ©2023, PIMCO.

CMR2022-1229-2655521