Estrategias

Estrategias Relacionadas con las Materias Primas

Materias primas: Parte integrante de la estrategia de rentabilidad real de PIMCO

El pasivo de la mayoría de los inversores está indexado a la inflación. A medida que la inflación impulsa los precios al alza, el valor nominal del pasivo también aumenta. Sin embargo, con demasiada frecuencia, la rentabilidad de las acciones y los bonos disminuye cuando la inflación se incrementa. Asimismo, la inversión en un conjunto muy diversificado de activos que presentan una escasa correlación entre sí puede contribuir a la mejora de la estabilidad global de la cartera en la mayoría de las condiciones del mercado. Con el fin de satisfacer las necesidades de los inversores en cuanto a rentabilidades diversificadas y resistentes al riesgo de inflación, PIMCO ha desarrollado nuevas competencias en rentabilidad real. Esta estrategia, centrada originalmente en la gestión de carteras de bonos indexados a la inflación (ILB), se ha ampliado para incluir el sector inmobiliario, la asignación táctica de activos y las inversiones en materias primas. Las inversiones en materias primas (siempre y cuando estén bien gestionadas) han representado históricamente la clase de activos más correlacionada con la inflación y, al mismo tiempo, la menos correlacionada con la rentabilidad de las acciones y los bonos. En otras palabras, las materias primas constituyen una cobertura frente a la inflación y una herramienta de diversificación. Además, PIMCO ofrece la posibilidad de combinar, en una cartera integrada, una exposición tanto a las materias primas como a los ILB.

Función de las materias primas en una cartera

Índice de medición de la rentabilidad de las materias primas

Patrón de rentabilidad previsto de las materias primas

Fuente de valor añadido

Estrategias de alfa de las materias primas

Gestión/Controles del riesgo

Avisos Legales

Las rentabilidades pasadas no garantizan ni son un indicador fiable de las rentabilidades futuras. Todas las inversiones conllevan un riesgo y pueden perder valor. La inversión en los mercados de renta fija conlleva determinados riesgos, entre los que se incluyen el riesgo de mercado, de tipos de interés, de contraparte, de crédito y de inflación. Los bonos ligados a la inflación emitidos por un gobierno son valores de renta fija cuyo principal se reajusta de forma periódica en función de la tasa de inflación; los bonos indexados a la inflación pierden valor cuando los tipos de interés reales aumentan. Las materias primas conllevan mayores riesgos de mercado, políticos, normativos y vinculados a condiciones naturales, por lo que podrían no ser apropiadas para todo tipo de inversores. Las estrategias de PIMCO recurren al uso de instrumentos derivados y derivados vinculados a materias primas que podrían conllevar determinados costes y riesgos, entre otros, riesgos de liquidez, tipos de interés, mercado, crédito o gestión, así como el riesgo de que una posición no pueda cerrarse en las condiciones más ventajosas. Los instrumentos derivados vinculados a materias primas pueden conllevar costes y riesgos adicionales, como fluctuaciones en la volatilidad de los índices de materias primas o factores que afecten a un sector o una materia prima concretos, como sequías, inundaciones, cambios meteorológicos, enfermedades del ganado, embargos, aranceles y acontecimientos económicos, políticos y normativos de alcance internacional. Al invertir en instrumentos derivados se puede perder un importe mayor al invertido. Los swaps son un tipo de instrumento derivado; si bien algunos swaps se negocian en cámaras de compensación, en general no existe una bolsa ni un mercado central para las operaciones de swaps y, por lo tanto, estos instrumentos son menos líquidos que los instrumentos cotizados. La calidad crediticia de un título concreto o de un conjunto de títulos no garantiza la estabilidad ni la protección de la cartera en su conjunto. No existe garantía de que esta estrategia de inversión funcione bien en todo tipo de condiciones de mercado, y cada inversor debe evaluar su capacidad para invertir a largo plazo, especialmente durante periodos bajistas del mercado. La diversificación no garantiza la protección frente a una posible pérdida.