Blog

El largo ascenso

Aunque es probable que la actividad económica rebote a corto plazo tras el levantamiento o la relajación de las medidas de confinamiento, prevemos que el ascenso posterior será largo y trabajoso.

La economía mundial ha empezado a recuperarse de la recesión más grave, pero también más breve, de la era moderna. En un momento en el que la economía está pasando de la infección a la recuperación, como pronosticamos en nuestras Perspectivas cíclicas de abril de 2020, los profesionales de la inversión de PIMCO de todo el mundo nos reunimos por videoconferencia a principios de junio para actualizar nuestras perspectivas y analizar las implicaciones para la estrategia. Este artículo resume las perspectivas económicas y de política; próximamente publicaremos la actualización de mitad de año de nuestras perspectivas en materia de asignación de activos.

Bajar en ascensor y subir por las escaleras

En lugar de examinar el vertiginoso desplome que sufrió la actividad económica en febrero, poniendo fin a una histórica expansión que se había prolongado durante 128 meses, nos centramos en la naturaleza y la forma que probablemente adoptará la incipiente recuperación. Llegamos a la conclusión de que nuestro escenario principal sigue siendo el de una recuperación desigual y turbulenta en la que no parece probable que la mayoría de las economías occidentales regresen a los niveles de actividad económica previos a la crisis antes de 2022. Dicho de otra forma, y citando al presidente del Banco de la Reserva Federal de Richmond, Thomas Barkin, «la economía cogió el ascensor para bajar pero tendrá que volver a subir por las escaleras».

Aunque es probable que la actividad económica rebote a corto plazo tras el levantamiento o la relajación de las medidas de confinamiento, prevemos que el ascenso posterior será largo y trabajoso por los siguientes motivos:

  • Será necesario mantener el distanciamiento social, ya sea voluntario o forzoso, hasta que dispongamos de un tratamiento médico eficaz contra el virus que pueda suministrarse de forma generalizada. Esto significa que muchos sectores aún tardarán en poder aumentar su capacidad hasta los niveles previos a la crisis.
  • Las cadenas de suministro mundiales y nacionales seguirán resintiéndose durante algún tiempo, ya que la reapertura económica de los diferentes países, regiones y sectores será dispar.
  • La reasignación de mano de obra y de capital de los sectores y empresas perdedores a los ganadores es un proceso que llevará tiempo y que podría verse frenado por políticas que mantienen a las empresas «zombis» en funcionamiento.
  • Es probable que el sobreendeudamiento de hogares y empresas derivado de la recesión lastre el consumo y la inversión en el futuro próximo.

El bueno, el feo y el malo

Sin embargo, nuestro escenario principal de un «largo ascenso» resulta inusualmente incierto. De hecho, en nuestro foro virtual, retomamos un concepto que nos ha resultado útil en ocasiones anteriores para caracterizar las perspectivas: la «incertidumbre radical».

En esta ocasión, el principal foco de incertidumbre y, por ende, el factor clave de inestabilidad para la actividad económica no tiene que ver con la política ni con la economía, sino con la evolución de la pandemia de COVID-19, que podría empujar la economía por una trayectoria mejor o peor de lo que pronostica nuestro escenario principal en un horizonte a 6-12 meses. Por este motivo, dedicamos mucho tiempo a analizar dos escenarios alternativos a nuestra hipótesis central.

El escenario más positivo (el bueno), que implica una rápida recuperación económica, podría hacerse realidad si la carrera científica mundial para desarrollar una vacuna u otros tratamientos médicos lograse generar resultados escalables a corto plazo, reduciendo así antes de lo previsto la necesidad de distanciamiento social. Durante la reunión, repasamos el estado actual de las posibles vacunas y fármacos con la ayuda de la revisión exhaustiva de los estudios científicos más recientes sobre la COVID-19 llevada a cabo por dos compañeros y el asesor médico de PIMCO. Ahora bien, incluso para los expertos resulta prácticamente imposible realizar predicciones fiables sobre cuándo dispondremos de tratamientos eficaces.

El escenario económico malo, en el que la recuperación sería mucho más lenta o incluso volveríamos a caer en recesión, podría ser el resultado de segundas oleadas de COVID-19 fuertes y generalizadas, que provocarían nuevas interrupciones de la actividad económica, tanto voluntarias como impuestas por los gobiernos. La historia y el sentido común sugieren que las segundas oleadas de contagios son la norma y no la excepción. Ciertas partes de Asia y, más recientemente, algunas regiones de Europa y EE. UU. ya están registrando una reaceleración del número de nuevos contagios vinculada al repunte de la movilidad y de la actividad. No obstante, el alcance y la intensidad de estas segundas oleadas siguen siendo una incógnita y representan otro claro ejemplo de «incertidumbre radical».

Huelga decir que una nueva recesión económica derivada de una segunda oleada grave podría convertir un mal escenario en uno aún peor (el feo) en el que, probablemente, muchas de las pequeñas y medianas empresas que hasta ahora han ganado tiempo para la recuperación con inyecciones de liquidez urgentes acabarían quebrando y muchos despidos temporales se convertirían en permanentes.

Aunque ahora mismo la coyuntura sanitaria sigue siendo el principal factor de desestabilización para las perspectivas económicas, existen otros catalizadores más tradicionales que amenazan nuestro escenario principal. En concreto, nos preocupa que resurjan las tensiones comerciales entre EE. UU. y China en los meses previos a las elecciones presidenciales de noviembre. Un estallido de la guerra comercial podría minar con facilidad la confianza empresarial, endurecer las condiciones financieras y dar al traste con una frágil recuperación económica.

Como ya hemos comentado, los numerosos interrogantes que rodean la situación sanitaria hacen que resulte prácticamente inútil intentar asignar probabilidades a estos escenarios. Dicho esto, la mayoría de nosotros considera que, en los próximos 6 a 12 meses, los riesgos para nuestro escenario principal de «subida por las escaleras» probablemente presentan un sesgo bajista.

La primacía de la política

Sin embargo, si es probable que la plena recuperación lleve mucho tiempo, la incertidumbre es generalizada y los riesgos para nuestro escenario principal presentan un sesgo a la baja —como pronostican la mayor parte de las previsiones económicas—, cabe preguntarse por qué los mercados de riesgo han avanzado tanto desde los mínimos de marzo.

La explicación más plausible es que a los mercados financieros les resulta tremendamente difícil descontar una «incertidumbre radical», por lo que tienden a ignorarla y prefieren tomar como referencia factores más familiares y fáciles de observar como los masivos paquetes de estímulos que aprobaron rápidamente los bancos centrales y los gobiernos.

En vista del papel crucial que desempeñan las políticas monetarias y fiscales a la hora de amortiguar los efectos del «Gran Confinamiento» y respaldar los precios de los activos, compartimos aquí nuestras conclusiones sobre las perspectivas políticas y sus posibles implicaciones.

En primer lugar, aunque los riesgos para las perspectivas económicas parecen presentar un sesgo a la baja, creemos que los riesgos relacionados con la política monetaria y fiscal apuntan hacia una mayor acomodación, incluso aunque la situación económica mejore más de lo previsto, porque las cuestiones que ya habían empezado a inclinar la balanza hacia una postura más laxa antes de la crisis—como una inflación inferior al objetivo o la persistente desigualdad— resultan aún más apremiantes ahora, especialmente a la luz de las protestas generalizadas que se han vivido recientemente en EE. UU. y en otros países desarrollados.

En segundo lugar, esta crisis ha servido de catalizador para una cooperación más estrecha en materia fiscal y monetaria que será difícil de revertir. Los mayores niveles de endeudamiento del sector público y unos déficits presupuestarios más abultados durante más tiempo requerirán del respaldo continuado de los bancos centrales. Así pues, la monetización de la deuda a gran escala, el control explícito o implícito de la curva de tipos y unos tipos oficiales al 0% o incluso negativos constituirán el legado de la crisis de la COVID-19, lo que implica que los tipos de interés nominales y reales se mantendrán en niveles bajos durante más tiempo.

En tercer lugar, aunque es probable que la inflación se vea presionada a la baja a corto plazo, la perspectiva de un activismo fiscal continuado, apoyado por la monetización de la deuda y la represión de los tipos de interés nos sugiere que, a más largo plazo, los riesgos para inflación podrían ser alcistas. Así pues, al igual que ocurre con la actividad económica, la inflación y las expectativas de inflación podrían tener por delante un largo ascenso desde niveles deprimidos.

Joachim Fels es asesor económico mundial en PIMCO y contribuye asiduamente al blog de PIMCO.

El Autor

Joachim Fels

Asesor económico global

Ver perfil

Latest Insights

Relacionado

Avisos Legales

London
PIMCO Europe Ltd
11 Baker Street
London W1U 3AH, England
+44 (0) 20 3640 1000

Dublin
PIMCO Europe GmbH Irish Branch,
PIMCO Global Advisors (Ireland)
Limited
3rd Floor, Harcourt Building 57B Harcourt Street
Dublin D02 F721, Ireland
+353 (0) 1592 2000

Munich
PIMCO Europe GmbH
Seidlstraße 24-24a
80335 Munich, Germany
+49 (0) 89 26209 6000

Milan
PIMCO Europe GmbH - Italy
Corso Matteotti 8
20121 Milan, Italy
+39 02 9475 5400

Zurich
PIMCO (Schweiz) GmbH
Brandschenkestrasse 41
8002 Zurich, Switzerland
Tel: + 41 44 512 49 10

PIMCO Europe Ltd (número de empresa 2604517) está autorizada y regulada por la Financial Conduct Authority (12 Endeavour Square, London E20 1JN) en el Reino Unido. Los servicios ofrecidos por PIMCO Europe Ltd no están disponibles para inversores individuales, que no deben confiar en esta comunicación, sino ponerse en contacto con su asesor financiero. PIMCO Europe GmbH (Compañía No. 192083, Seidlstr. 24-24a, 80335 Munich, Alemania), la sucursal italiana de PIMCO Europe GmbH (Compañía No. 10005170963), la sucursal irlandesa de PIMCO Europe GmbH  (Compañía No. 909462), la sucursal de PIMCO Europe GmbH en el Reino Unido (número de empresa BR022803), la sucursal española de PIMCO Europe GmbH (NIF W2765338E) y están autorizadas y reguladas por la Autoridad Federal de Supervisión Financiera alemana (BaFin) (Marie- Curie-Str. 24-28, 60439 Frankfurt am Main) en Alemania de acuerdo con el artículo 32 de la Ley de Banca de Alemania (KWG). Las sucursales italiana, irlandesa, británicas y española están, asimismo, supervisadas por: (1) en el caso de la sucursal italiana, la Commissione Nazionale per le Società e la Borsa (CONSOB), de acuerdo con el artículo 27 de la Ley Financiera Refundida de Italia; (2) en el caso de la sucursal irlandesa: el Banco Central de Irlanda, de conformidad con el Reglamento 43 de la Unión Europea de 2017 relativo a los mercados de instrumentos financieros, en su versión modificada; (3) en el caso de la sucursal del Reino Unido: la Autoridad de Conducta Financiera; y (4) en el caso de la sucursal española, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de conformidad con las obligaciones contempladas en los artículos 168 y 203 al 224, así como con las obligaciones contenidas en el Título V, Sección I de la Ley del Mercado de Valores y en los artículos 111, 114 y 117 del Real Decreto 217/2008, respectivamente. Los servicios prestados por PIMCO Europe GmbH están disponibles únicamente para clientes profesionales, tal como se define este término en el artículo 67, apartado 2 de la Ley del Mercado de Valores alemana (WpHG). No están abiertos a inversores individuales, quienes no deberían tomar decisiones basándose en el contenido de esta comunicación. PIMCO (Schweiz) GmbH (registrada en Suiza, número de empresa CH-020.4.038.582-2). Los servicios ofrecidos por PIMCO (Schweiz) GmbH no están disponibles para inversores individuales, que no deben confiar en esta comunicación sino ponerse en contacto con su asesor financiero. Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida de ninguna forma, o mencionada en cualquier otra publicación, sin permiso expreso por escrito. PIMCO es una marca comercial propiedad de Allianz Asset Management of America L.P. en Estados Unidos y el resto del mundo. © 2021, PIMCO.

XDismiss Next Article
PIMCO
Small Spain Flag

ES

unidentified

[cambiar]

Suscribirse
Introduzca una dirección de correo electrónico válida